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Zapatistas secuestran y asesinan a campesino cristiano en México

La madrugada del pasado seis de febrero mujeres, niños y jóvenes de la Comunidad Agua Azul corrían entre el miedo la confusión y los gritos, mientras que un grupo armado zapatista arremetía en contra de sus hijos.

“Se escuchaban los balazos, que los niños todos salían huyendo” narró Jeremías López Hernández, quien entre lagrimas recuerda esa obscura noche.

Los encapuchados zapatistas, en medio de los golpes secuestraron y retuvieron por la fuerza a ocho personas, “Nos acribillaron, nos trataron como animales”, es la expresión indignada de Miguel Silvano López, representante de la comunidad Agua Azul, quien junto a dos de sus compañeros, llegó a la capital Tuxtla Gutiérrez, para interponer la denuncia correspondiente por la agresión que sufrió por parte de zapatistas.

Narró con desesperación que “los zapatistas nos cortaron la luz” y que posteriormente agredieron primero a los jóvenes de la comunidad, y luego a la población en general, con armas de alto poder, machetes y piedras, “mientras que nosotros somos gente de paz que no estamos armados, fuimos a defender a nuestros hijos que los estaban matando, y nos recibieron a balazos”.

En su denuncia, expresa que saben que son zapatistas, porque los conocen de tiempo atrás, y señala que “son asesorados por extranjeros, españoles o europeos”. Enlistó y mostró fotografías de las 8 personas desaparecidas: Salomón Moreno López, Iván Moreno López, Juan Hernández Moreno, Adolfo Moreno Estrada, Oscar García Moreno, Cesáreo Pérez Silvano.

De los citados, Adolfo Moreno Estrada no corrió con la misma suerte y fue encontrado muerto por los habitantes del lugar la noche del domingo, abandonado y amarrado entre los matorrales, con un balazo en la espalda. “Ya lo soltaron muerto ahí donde están los encapuchados (zapatistas) ahí lo fueron a tirar anoche”, dijo Jeremías López.

REPUDIA IGLESIA PRESBITERIANA ASESINATO ‘COBARDE’ DE CAMPESINO DE AGUA AZUL

De esta manera la Iglesia Nacional Presbiteriana de México en Chiapas, manifestó su indignación y rechazo absoluto por el asesinato del campesino indígena Adolfo Moreno de la comunidad Agua Azul, acto que calificó como “cobarde, violento y asesino de un grupo de zapatistas, quienes dispararon contra los hermanos presbiterianos”.

El ministro de Evangelización del H. Presbiterio Centro Norte de Chiapas, Juan Marcos Hernández Gutiérrez, dijo que con este cobarde ataque en el que fue asesinando a mansalva y por la espalda, Adolfo Moreno Estrada, “una vez más comprobamos qué engañosas suelen ser las ideologías y los movimientos que en Chiapas supuestamente luchan por la igualdad y la justicia, no se vale querer ganar adeptos intimidando y usando la fuerza de las armas”.

Hernández Gutiérrez señaló que quienes se dicen reprimidos e incluyentes, ahora reprimen, excluyen, discriminan y asesinan, “¿En dónde quedó la defensa de los derechos humanos que tanto proclaman?”.

De la misma forma, solicitaron con respeto al gobernador de Chiapas, Juan Sabines, y a las demás autoridades que con apego a la ley castiguen a quienes resulten responsables, “por el cobarde asesinato y agresión que sufrieron nuestros hermanos de la Reserva Ecológica de Agua Azul”.

El ministro Juan Marcos Hernández Gutiérrez, recordó que la Iglesia Presbiteriana en Chiapas se ha caracterizado por una actitud de paz en el estado, “y no se vale que un grupo armado se ensañe sobre los débiles e indefensos hermanos que con trabajo sobreviven en esta zona de nuestro estado”.

Puntualizó que, “La tarea de todos es defender al débil y hacerle justicia al pobre, porque la justicia divina no absuelve al culpable, al asesino y delincuente sin arrepentimiento”. Por ultimo citó el libro de Proverbios 14:34: “La justicia engrandece a la nación, más el pecado es afrenta de las naciones”.

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